¿HAS PERDIDO TUS DETALLES?

[rev_slider blog]

Empaque y embalaje.

por / miércoles, 19 abril 2017 / Publicado enNoticias

Un buen embalaje garantiza que los productos lleguen sanos a su destino final.

Es común ver en las empresas prioridad en las áreas creativas, que son las encargadas del diseño y producción de los productos que van a ser comercializados, son estos quienes desarrollan los elementos que van a satisfacer las necesidades de sus clientes y les permitirán abrirse un lugar competitivo en el mercado; esto es totalmente valido, es esta la razón social de las empresas.

Sin embargo, este proceso se ve frecuentemente afectado en su proceso logístico, y no por la gestión de envios o almacenamiento, sino por un problema mucho mayor y primordial: el empaque o asignación del embalaje.

Son estos elementos clave para garantizar que el producto transite por los diferentes canales y logre llegar en óptimas condiciones a su destino, manteniendo sus características físico-químicas, su presentación e higiene, y ante los ojos del consumidor parezca “recién salido del horno”.

Se debe pensar en el envase como un elemento indispensable e integral del producto, pues es en este donde se contiene, se guarda, se protege y, en algunos casos, es la cara más visible del producto al momento de la venta. Por esto, su función no es exclusivamente la de presentar el producto atractivamente para el marketing o publicidad, sino que  también convive con el objeto para preservar sus condiciones durante todo el proceso, hasta el final.

Algunos productos demandan una unidad de empaque que contenga al envase para poder presentarlo de mejor manera al publico, para generar una unidad de distribución integrada por envases plurales, y simplificando sea la gestión comercial o su manipulación desde la óptica logística. A este se le denomina envase secundario. Cuando la funcionalidad del empaque recae exclusivamente en el campo logístico, reduce su importancia la estética y atractivo visual de la unidad de carga, tomando relevancia la protección de los productos y la facilidad para su manipulación.

Las exigencias exclusivas del proceso logístico pueden conducir a que se requiera un tercer envase, al cual se le conoce como embalaje. La función de estos es lograr acondicionar la mercancía para protegerla y conservarla durante los procesos logísticos de almacenamiento y transporte, resaltando la importancia de su resistencia y facilidad de manipulación. El uso de palets, como unidad de carga superior, suele ser una de las formas más frecuentes para conducir la mercancía a los vehículos y contenedores, así como ubicarlos en los racks de forma segura y eficiente.

Fuente: Revista Mprende

Deja un comentario

SUBIR